Ricardo y Judith

FDS #60 - Febrero, 2011


Los papas de Judit  pertenecen al Encuentro Matrimonial y ellos desde cuándo querían que lo viviéramos, así que pues se decidió que ya era el tiempo de asistir.

Yo (Judith) sí quería asistir, pero Ricardo NO, e insistí hasta que logré convencerlo y aunque en el camino hacia el retiro, todavía iba renegando…  

Ricardo: Yo lo hice por Judit, para que viera en realidad que la AMO, y que me interesa su felicidad y ella lo hizo por que últimamente ya estábamos perdiendo el encanto de un noviazgo así como también teníamos una racha de estar peleando mucho, pero pensamos que las cosas siempre pasan por algo y este encuentro llegó en el momento en que mas lo necesitábamos. Judit le había pedido mucho a DIOS, por nosotros para que nos diera una luz, una señal para que definiéramos el destino de  nuestra relación, todo lo dejo en manos de el y estamos felices de haber tomado este Fin de Semana…

 
Nos sirvió mucho, aprendimos a valorarnos mas uno del otro,  y sacar todo ese rencor que traíamos acumulado, a perdonar todas esas cosas que a veces por evitar pelear no decíamos y sobre todo a dialogar a tener el valor de decir cosas que no sabíamos el uno del otro. Creemos que el encuentro te ayuda  primero como persona y con ello a mejorar la relación con tu pareja como dicen “si no te amas a ti mismo, como puedes ser capaz de amar a alguien más”.


Nos sentimos mas enamorados, mas relajados por que sentimos que un gran peso que traíamos ha desaparecido. Experimentamos paz interior, libertad,  tranquilidad y estar mas cercanos el uno del otro, y sobre todo el rumbo de nuestra relación ha tomado otro camino, ahora  tenemos mas claro lo que queremos para nuestro futuro y que aunque el amor no esta hecho para la lógica tenemos el plan de que en medio año decidimos la fecha para casarnos.


Todos los diálogos fueron muy buenos cada uno de ellos nos dejó un aprendizaje  pero por mencionar alguno fue  el Matrimonio y la Familia, nos hizo reflexionar en lo que queríamos para nuestro matrimonito y el como las familias políticas pueden llegar a influir tanto en una relación de dos, algo que nos hizo meditar y dialogar mucho en la charla fue cuando dijo el sacerdote “El amor que ustedes no les den a sus padres nadie se los va a dar”.


Ricardo en ese momento atravesaba por un conflicto con su Papá y eso le cayó como cubetada de agua fría, se le partió el corazón. Yo platiqué con el, y le compartí cómo veía yo las cosas, le comenté que lo que sentía  por su papá, lo tenía que sacar. A él le cuesta trabajo decir lo que siente y expresar el amor que siente hacia sus padres, ya que no fue educado de esa forma,. Creo que le ayudé a que saliendo del encuentro lo dijera, les pidió por primera vez una disculpa sincera como nunca lo había hecho,  y con ello un  perdón a sus padres, nos abrazaron a los dos y nos dijeron que les daba gusto  el como nos veían ahora, claro además de esa felicidad que trasmitíamos.

Como pareja podemos expresarles que nos dimos cuenta que era lo que de nuestras familias no queríamos llevarnos a la nuestra.

Le recomendamos a todas las parejas de novios que vivan un FIN DE SEMANA del Encuentro de Novios, pues te ayuda a ver la realidad  de lo que es el matrimonio, a saber que tan dispuesto estas para dar la vida por otra persona y si vas  a amar tanto sus defectos como sus virtudes, que tanto vas a soportar las pruebas que te ponga la vida. Te ayuda a definir que tipo de vida quieres llevar con tu pareja si quieres llegar al matrimonio o simplemente quieres estar con una persona sin ningún tipo de compromiso.

Laura y Pepe

FDS #60 - Febrero, 2011

Pepe y yo ya habíamos puesto la fecha para la boda y se acercaba el momento de asistir a las pláticas prematrimoniales, sin embargo yo quería algo mas que solo ir a unas pláticas. Es ahí cuando mi papá nos comentó que había visto un volante del Encuentro de Novios y nos invitó a ir.


A Pepe se le hacía mucho el tiempo pues tendría que dejar trabajo y demás. Yo tenía muchas ganas de ir pues así podíamos dedicarnos un fin de semana completo solo para nosotros. Sabía que era la oportunidad perfecta para platicar muchas cosas a mayor profundidad y darnos cuenta de qué queríamos para nuestro futuro matrimonio. Platicamos y lo convencí de ir.

Pepe: Yo no iba forzado pero tampoco estaba muy convencido, no sabía qué esperar. Yo iba para demostrarle a Lau que la amo y que si a ella la iba a hacer feliz ir al FDS, yo iba a estar ahí con ella.

Los dos: No nos arrepentimos de haber asistido, sino todo lo contrario. Nos ayudó muchísimo pues supimos que a pesar de que desde el inicio de nuestro noviazgo fuimos muy sinceros y hemos tenido mucha comunicación y confianza, si había cosas que nos hacía falta profundizar.

Nos dimos cuenta de que teníamos algunas cosas guardadas y que por temor a provocar un pleito o discusión habíamos adquirido un hábito de poner a un lado esas cosas y seguir adelante con falsa paz cuando se presentaban. El FDS nos sirvió para aprender a dialogar sin llegar a discutir y a perdonarnos verdaderamente.

Creo que nos conocimos el uno al otro mucho más pero también a nosotros mismos. Eso nos ayudó mucho para tomar muchas decisiones concretas para nuestro futuro matrimonio y futura familia como la manera de educar a los hijos, cómo vamos a llevar las finanzas en el hogar, etc…

Y aunque desde que tomamos la decisión de formalizar nuestra relación nos comprometimos a que sería en verdad para toda la vida; en el FDS pudimos tomar nuevamente esa decisión de amarnos para siempre, a tomar mas conciencia de que el verdadero amor no es solo estar enamorados sino que al tomar la decisión de amarnos cada día y a poner a Dios en el centro de nuestras vidas íbamos a lograr permanecer enamorados y a atravesar cualquier dificultad en el camino.


Recomendamos muchísimo el FDS, no sólo a las parejas que se vayan a casar sino a todas las parejas con una relación seria pues es un “parte aguas” en la relación. Te ayuda a mejorar muchos aspectos y a encaminarte en la dirección correcta.

Hace apenas unos días nos casamos por el civil y estamos más enamorados que nunca esperando con ilusión los pocos meses que faltan para la religiosa, seguros de que será en verdad para toda la vida.