Fernanda y Francisco (FDS #55 - Diciembre, 2009)


Cuando recibimos la invitación un domingo en Misa en la Iglesia a la que asistimos, Francisco y yo decidimos vivir la experiencia del Fin de Semana. Fue un poco por curiosidad, por descubrir de qué se trataba el Encuentro y porque queríamos vivir algo diferente en nuestra relación, así como conocernos un poco mas como personas y descrubrir algunas inquietudes que teníamos.

La verdad al principio yo sentía mucha incertidumbre porque no sabía qué podría pasar con nuestra relación después de vivir el FDS, pero Paco me animó con su entusiasmo y decisión para vivir juntos lo que sería una experiencia que nos ayudaría en nuestra relación, sobre todo para mejorar nuestra comunicación, a establecer las reglas para nuestras discusiones que se presentan, porque no todo puede ser color de rosa siempre. Descubrimos nuevos sentimientos y aprendimos a compartirlos mutuamente, descubrimos nuevas cualidades y virtudes el uno en el otro y ¿por qué no decirlo? incluso diferencias que no sabíamos que teníamos.


Tomamos decisiones juntos sin afectarnos uno al otro, y sin perder la paciencia. Desde entonces nos apoyamos mas en los tiempos más difíciles, cuando uno de los dos se siente mal.


Nosotros ahora nos hemos incorporado a una comunidad del Encuentro de Novios, en el seguimiento que ofrece el movimiento. Seguimos ahora luchando en esta oportunidad de talleres mensuales, en las que nos dan muchas herramientas para solucionar algunas diferencias que habíamos dejado pasar y que tal vez en su momento, por falta de comunicación o por evitar algún disgusto, no comentamos, y que se pudo haber quedado arraigado lastimándonos en un futuro. Nos dimos cuenta de que no solo nosotros experimentamos estos problemas, sino que muchas parejas pasan por situaciones similares y el testimonio de las parejas que nos acompañan en el retiro y en la comunidad, podemos ser testigos de que los problemas tienen solución siempre y cuando se dialogue a tiempo, se tenga paciencia y confianza, unidad, una firme decisión de Amar, pero sobre todo mucha fé en Dios.


Ojalá que muchas parejas se atrevan a vivir esta padrísima experiencia, muy recomendable para todos los que quieran la oportunidad de descubrirse mutuamente y descubrir una nueva forma de comunicarse: mas profundamente. Es una oportunidad para aprender a TOMAR LA DECISIÓN DE AMAR, correctamente.