Francisco y Delia

(FDS #62 - Septiembre 2011)


Nosotros nos enteramos por la página de facebook, y después una amiga me recomendó asistir, le comenté a Juan Francisco y aceptó desde un principio, porque pensamos que sería una experiencia para reafirmar y consolidar nuestra relación, porque estábamos seguros de nuestro amor, pero después del fin de semana ese amor tuvo más sentido que nunca, porque aprendimos a abrir más nuestros sentimientos el uno al otro, a dialogar de una manera más profunda, adquirimos la conciencia de lo que es el matrimonio y las herramientas para mantenerlo sólido el día de mañana.

Nosotros ya teníamos planes de casarnos, incluso ya me había dado el anillo de compromiso antes del FDS,  pero después de éste tomamos más en serio la decisión de hacerlo, ya conscientes de todo lo que implica de ambas partes la decisión de casarnos, nos mostraron todas las situaciones del matrimonio de una manera realista, en las cuales no nos habíamos puesto a pensar.  Aprendimos a aceptarnos como somos y a tomar la decisión de amarnos a pesar de todo lo bueno, lo malo, nuestras diferencias.

Nos benefició en que fortaleció nuestra relación, nuestro compromiso, y oriento nuestro amor para mirar hacia adelante siempre juntos.

Infinitamente recomendado, es una experiencia espiritual inolvidable, que marca un antes y un después en la relación; todas las parejas deberían de asistir a este Encuentro (y sea que tengan problemas o no, que tengan planes de matrimonio o no) porque les sirve para conocer lo que es realmente una vida en pareja.

P.D. El Sacerdote que participó en este Encuentro fue una parte esencial en la transmisión del contenido porque sus pláticas siempre tuvieron los pies muy puestos en la tierra, sus reflexiones y argumentos muy reales y actuales.

Juan Pablo y Lupita

(FDS #62 - Septiembre 2011)


Quisiera compartirles un poco de mi experiencia en FDS.  Me traje mucho de ese encuentro, de las personas con las que compartimos, del Padre Rosendo, de ustedes, las parejas que se encargaron de llevarnos durante la jornada, cumpliendo a mi parecer el objetivo último que buscamos en mayor o menor medida las personas que asistimos.  

Llegué al encuentro con la firme idea que era imposible que un matrimonio durara por más de 3 años sin que se dejara ver el cansancio y los estragos de la monotonía.  Pero me encontré con la grata sorpresa de ver a personas unidas realmente, que viven con el mejor deseo y las ganas de mantener vivo el amor y la magia que yo consideraba exclusiva de las parejas de novios en sus primeros años.
 


Agradezco que quieran transmitir a más personas la importancia y el valor que tiene el Matrimonio. Cada vez se nos olvida el objetivo que es el de unirse al ser amado, pero principalmente a Dios con y a través de la otra persona.  Con su testimonio me ayudaron a ver las cosas desde otro enfoque, además de ser una referencia clara y tangible de que el Matrimonio no se mantiene a base de ganas y buenos deseos; sino de un conjunto de esfuerzos que no desgastan ni agobian cuando se persigue un objetivo en común, y que al contrario enriquecen al individuo y engrandecen su espíritu. 


Al Padre Rosendo todo mi respeto, así como ustedes son testimonio como Matrimonio el Padre también  deja ver a toda luz el amor y la entrega que tiene por su Ministerio.  Me hubiera gustado grabar las pláticas, comentarios, sugerencias en fin, hasta los gestos por que pocas veces alguien capta tu atención por tanto tiempo y logra transmitir realmente el mensaje a los demás, no sé, me pareció en conjunto una manifestación del Espíritu Santo; de otra forma no me explico tanta riqueza.